¿Están contaminadas nuestras casas?

Tengo un vecino al que aprecio mucho que siempre me está diciendo que ventile bien la casa, que tenga siempre abiertas las ventanas aunque solo sea una rendijita. Viene sosteniendo desde hace mucho años que el aire de dentro de las casas está mucho más contaminado que el de de la calle. Y, precisamente hoy, he tenido noticia de un par de artículos científicos publicados en 2018 que vienen a darle la razón a mi sabio vecino.

Los detergentes y otros productos domésticos de consumo contaminan el aire de las ciudades más que los automóviles

Según estos estudios el 50% de la contaminación del aire de las grandes ciudades, vinculada a los combustibles fósiles, ya no procede de los motores de coches, calefacciones y aires acondicionados, sino de los compuestos orgánicos volátiles (COV) emitidos por productos de consumo doméstico tales como cosméticos, pinturas, productos de limpieza, tintas de impresora o pegamentos.

Los compuestos orgánicos volátiles (COV) son moléculas presentes en los derivados del petróleo

¿Y qué son los COV? Pues son moléculas, procedentes casi siempre del petróleo, con mucha facilidad para volatilizarse, es decir, abandonar el líquido o el sólido en el que se encuentran y pasar al aire. Están formadas por Carbono y otros tipos de átomos.
En principio esto no tendría porqué ser problemático, pero cuando estas moléculas están en el aire de nuestros hogares o de nuestras calles producen efectos negativos sobre la salud: irritan los ojos y las vías respiratorias, afectan al sistema nervioso y cardiovascular, algunas son cancerígenas, otras producen mutaciones en el ADN y las hay que interfieren con el sistema endocrino provocando infertilidad.
Además, cuando los COV se oxidan, se transforman en partículas muy pequeñas (PM2,5) que son una de las partículas más nocivas de la contaminación urbana.

La concentración de COV en los hogares puede llegar a ser 10 veces superior que en el exterior

La mayoría de los geles, detergentes, suavizares, limpiacristales … disponibles en las estanterías de nuestros supermercados están repletos de moléculas diseñadas para evaporarse, por lo que, especialmente en los espacios cerrados de los hogares donde se usan estos productos convencionales, la concentración de COV es muy alta si no están bien ventilados. De ahí el interés de mantener las ventanas abiertas para que se renueve el aire del interior, aunque sólo sea unos centímetros.

Por un hogar libre de tóxicos

Por supuesto, además de ventilar, visto lo visto, conviene ir prescindiendo de todos estos productos que convierten nuestro hogar en un lugar poco seguro. También es responsabilidad de las autoridades legislar para limitar o eliminar el contenido de sustancias nocivas en los productos del hogar y así mejorar la calidad del aire que respiramos tanto dentro como fuera del ámbito doméstico. 

Referencias:

“The changing face of urban air pollution” Alastair C. Lewis. (2018) Science. Vol 359, pp. 744-745 (2018)
DOI: 10.1126/science.aar4925

“Volatile Chemical products emerging as largest petrochemical source of urban organic emissions” Brian C. McDonald et al. (2018) Science. Vol 359, pp. 760-764.
DOI:10.1126/science.aaq0524

4 pensamientos sobre “¿Están contaminadas nuestras casas?”

  1. Pingback: 20 hábitos sencillos para una vida libre de tóxicos – Fresco

  2. No conozco sabios vecinos… sí sé que nuestras familias ventilaban más que nosotros y en sus casas había menos productos químicos. Me gusta el artículo.

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